Tipos de relaciones

Existen muchas formas diferentes de mantener una relación de pareja. En este artículo vamos a hablar sobre las formas más típicas de pareja que podemos encontrar en la actualidad. Para clasificar estas relaciones vamos a centrarnos en dos ejes principales. El compromiso sexual por un lado y el compromiso afectivo por otro.

El compromiso sexual hace referencia a con quién se mantienen relaciones sexuales. Si el compromiso es que la relación tiene exclusividad sexual significa que el núcleo de la pareja no puede tener relaciones con otras personas. Esto no es una cuestión de todo o nada. Algunas personas no se sentirán cómodas con que su pareja realice el coito con otra persona pero no tendrán problemas con que se dé abrazos o caricias. Otras personas, en cambio, pueden ser mucho más restrictivas y no desear que su pareja tenga contacto más allá del estrictamente necesario con otras personas.

El compromiso afectivo es menos concreto. Para algunas personas la línea que define el afecto en una relación es enamorarse. Aunque esta concepción del afecto es la que suele usarse en el romanticismo no es la que vamos a usar aquí. Para otras personas puede que la línea esté en ir con otra persona al cine o contarle sus intimidades. Cada persona define hasta dónde le apetece dejar la puerta abierta al afecto en su relación.

Atendiendo a estos dos ejes y al número de personas que puede haber en una relación vamos a hacer la siguiente clasificación:

Clasificación de los tipos de pareja según estos dos ejes.

En la primera tabla tenemos los tipos de parejas que podrían formar dos personas según sus diferentes compromisos. Pero claro, si dos personas deciden abrir su relación sexo-afectivamente a más personas pueden hacerlo de muchas formas diferentes. Por eso una vez que dos personas acuerdan que van a tener una relación poliamorosa hay muchas formas de llevarlo a cabo. Así llegamos a la segunda tabla para organizar con cuántas personas más y de qué forma se relacionarán ese primer núcleo de dos personas.

Trataremos las etiquetas que definen cada tipo de relación de forma rígida. Pero ten en cuenta que cada pareja es única y que durante una relación se pueden cambiar las necesidades de sus miembros. De ello dependerá que en ocasiones puede que queramos abrir o cerrar la pareja. Así que no entendamos estas etiquetas como una identidad. Son meras palabras para poder expresar qué necesidades sexuales y afectivas tenemos a los demás.

Ejemplo de relaciones 1.

Monogamia

Las relaciones monógamas constan de dos personas las cuales se comprometen a tener exclusividad sexual sobre el otro miembro de la pareja. En la monogamia más extendida se entiende que los miembros tienen bastantes libertad para desarrollar su compromiso afectivo con amigos, familia, etc. Aunque en este punto algunas parejas podrían tener roces, ya que no suele hablarse explícitamente de este tema.

Este es el tipo de relaciones que la cultura más refuerza y valida. Si este es el tipo de relación que mantienes puede ser importante para ti reflexionar sobre los compromisos que mantienes con tu pareja. No porque nuestra relación de pareja siga un modelo normalizado tenemos que asumir que todo vaya a ir bien. Puede que para tu pareja el afecto con otra persona no signifique lo mismo que para ti, por ejemplo, y eso os genere conflictos.

Monogamia estricta

En la monogomia estricta además de tener un compromiso de exclusividad sexual se tiene un compromiso de exclusividad afectiva. En este tipo de relaciones incluso una amistad o relación familiar muy intensa puede verse como una vulneración del compromiso en la pareja. Ojo, no hay que confundir este tipo de relaciones con el maltrato y aislamiento que se da en relaciones de abuso. No estamos hablando de que un miembro de la pareja aísle al otro. La monogamia estricta tiene que ser deseada y acordada entre ambas partes.

Ejemplo

Rubén y Celia son una pareja con cinco hijos. Como ambos dedican mucho tiempo al trabajo y a la crianza de sus pequeños no tienen tiempo para dedicar a más personas. Tras negociarlo ambos acordaron que la mejor forma de llevar su relación hasta que sus hijos sean mayores era dedicarse todo el tiempo libre que les quede entre ellos dos.

Relación abierta

Una relación abierta es una relación de dos personas que mantienen la exclusividad romántica pero se permiten tener relaciones sexuales consensuadas fuera de esa pareja. Dependiendo de su contrato de pareja podrán hacerlo con mayor o menor regularidad o con ciertos condicionantes. Pero las relaciones fuera de la pareja principal tienen que limitarse al sexo.2

Ejemplo

Juan y David son una pareja abierta que conviven juntos. Ambos tienen el acuerdo de poder tener relaciones sexuales con terceras personas siempre que no vaya a más. Ambos consideran que si su pareja se enamorase de otra persona sería algo que no podrían soportar y que, seguramente, rompería su relación.

Swingers

Los swingers sería una relación de pareja entre dos personas las cuales, puntualmente, quedan con otras parejas. Técnicamente sería una variante de relación abierta pero con matices. Los swingers suelen tener sexo en presencia de su pareja, pues no termina de dar una total libertad de tener relaciones sexuales con quien se quiera. La libertad se limita a personas concretas y, normalmente, solo para tener sexo.2

Este tipo de relaciones suelen darse en clubs de swingers, donde las parejas pueden ir a intercambiarse mutuamente o a tener relaciones sexuales juntas.2

Poliamor

El poliamor es un concepto amplio de relaciones en las que suele haber 3 o más miembros en la relación nuclear. Vamos a ver los diferentes tipos de poliamor.

Ejemplo de relaciones 2.

Polifidelidad estricta

En cambio, la polifidelidad estricta, no permite esa libertad. En este modelo se acuerda que las relaciones deben ser el centro de la vida tanto sexual como afectiva de sus miembros. De forma similar a la monogamia estricta pero con 3 o más personas.

Polifidelidad

La polifidelidad sería el equivalente de la monogamia pero con 3 o más personas a la vez. Esto quiere decir que dentro de esa trieja (si son tres) se mantiene la exclusividad sexual. Pero se acepta cierta flexibilidad a la hora de mantener relaciones con afecto con otras personas.2

Ejemplo

Laura, Fran, José y Natalia forman una familia que vive en la misma casa. Los cuatro se consideran bisexuales y tienen relaciones entre ellos varias veces por semana. Además de la casa y los gastos comparten tres hijos con los que conviven. Dos son de Laura y el tercero de Natalia. No saben quién es el padre biológico de cada niño ni sienten la necesidad de descubrirlo. Como los cuatro creen que ya dedican mucho tiempo a la vida familiar, tanto de hijos como de pareja, han decidido cerrar la relación a nuevas personas a nivel sexual. Pero si que se permite conocer gente nueva y dedicar tiempo de ocio a familiares o personas fuera del núcleo.

Poliamor jerárquico

En el poliamor jerárquico la relación de pareja nuclear se mantiene como eje central del modelo. La parte afectiva debe restringirse a la trieja (o el número que sea) central y sí que se permite acudir a personas externas al núcleo pero solo para tener relaciones sexuales.2

Representación de trieja.

Poliamor no jerárquico

Por último, en el poliamor no jerárquico el concepto de pareja se diluye. En este tipo de relaciones hay un acuerdo de respeto y compromiso con las otras personas. Pero no hay una jerarquía dentro de ellas. Esto quiere decir que puedes tener varias parejas sexo-afectivas a la vez y seguir abierto a incluir más personas en ese esquema. Sin importar si esas personas tendrán afecto o sexo contigo o con el resto de miembros de relación poliamorosa.

Ejemplo

Mario tiene una relación con María poliamorosa en la que mantienen tiempo juntos con regularidad y tienen sexo. Se plantean ir a vivir juntos próximamente. Además Mario, que viaja mucho por trabajo, tiene dos relaciones con otras chicas en ciudades de otros países. También siente un vínculo con ellas, mantiene relaciones sexuales y se escribe con regularidad. Mientras María, tiene una relación con otro chico en su ciudad, Julian. En ocasiones han tenido sexo los tres, pero es principalmente María quien queda con él. Todos los miembros de esta relación son conscientes de la existencia de los demás y se apoyan mutuamente. Además todos tienen la opción de incluir nuevas relaciones, ya sean sexuales o afectivas, si lo desean. Nadie va a juzgarles o prohibirles nada, pero sí que se espera estar informados de los cambios en las relaciones del sistema poliamoroso.

Otros tipo de relaciones

En los casos anteriores definimos las interacciones de las personas según la forma que tienen de relacionarse. Pero existen otras formas de relacionarse donde no hay, necesariamente, una simetría. Este tipo de relaciones son más fáciles de entender desde las necesidades individuales de la persona y no tanto desde la relación en sí misma.

Ejemplo de relaciones 3.

Polisoltería

La polisoltería es quizá la forma de relacionarse que más nos cueste identificar porque es la más laxa de todas. Es una forma de relacionarse con una o varias parejas sexuales con las que no pretendemos tener una relación de compromiso. Estas personas pueden confundirse con personas solteras pero no es lo mismo.2

Una persona soltera está de acuerdo en tener vínculos afectivos fuertes, convivir con sus parejas, etc y será algo que intentará conseguir en sus relaciones. Una personas polisoltera no siente esa necesidad. Con tener una o varias personas con las que poder tener relaciones sexuales de forma esporádica y sentir algo de afecto por su parte le basta. Incluso aunque estén a gusto con esas personas no buscarán que sus relaciones evolucionen a formas más comprometidas de relacionarse. A diferencia de las relaciones anteriormente citadas, donde sí suele buscarse esa escalada en el compromiso.2

Ejemplo

Maqui es un chico polisoltero que tiene varias parejas sexuales que ve de media una vez cada dos meses. No siente especial apego ni dependencia por ninguna de ellas y se siente bien así. Dedica su tiempo libre a la lectura y el deporte. Cuando tiene necesidades sociales queda con sus amigos a compartir tiempo de calidad. Pero nunca queda con sus «parejas» para satisfacerse en este sentido.

Infidelidad

En casi todas las relaciones en las que se establezcan unas normas comunes existe la posibilidad de saltarse esas normas. Hablamos entonces de una relación infiel. Aunque este tipo de relación sea una excepción a una norma previa puede sernos de utilidad clasificar este tipo de relaciones para entender nuestra sexualidad. Ya que existe la posibilidad de que lo que nos excite sea precisamente saltarnos las normas de nuestras relaciones principales.2

Anarquía relacional

La anarquía relacional viene a criticar todo lo anteriormente expuesto. En este modelo de relaciones sexo-afectivas nada se da por sentado. Se intenta rechazar los esquemas culturales preestablecidos que nos dicen la forma en la que tenemos que relacionarnos.

Esto no quiere decir que en las relaciones anárquicas no haya compromisos. Pero en esta forma de relacionarse se tienen que negociar todos los compromisos de forma concreta. Nada se acepta de forma implícita en las negociaciones de pareja. No basta con decir: Somos una pareja monógama. Hay qué acordar cómo desarrollar esa relación en cada caso. Esto puede derivar en modelos que no se ajustan a los que hemos tratado en los anteriores puntos.1

Esto puede tener ventajas e inconvenientes. Por un lado es una forma de relacionarse tremendamente flexible, ya que todo se puede y debe negociar. Pero por otro lado puede requerir mucha energía relacionarse así.

Además estas relaciones van acompañadas de una filosofía que rechaza las formas de relacionarse desde el poder. Por ejemplo, en un relación monógama uno de sus miembros puede decir: El viernes vamos a ir a comer con mis padres. En una relación normativa lo habitual sería ceder a esa petición aunque no nos apetezca. En cambio, en una relación anárquica, la otra persona podría responder: Yo no he adquirido ningún compromiso con tus padres y no voy a ir.1

Si estas replanteando tu forma de relación de pareja, o sientes que no tienes claro lo que quieres, puedes asistir a terapia conmigo aquí o preguntar cualquier duda en los comentarios.

Bibliografía

  1. Pérez Cortés, Juan Carlos. (2020) Anarquía relaciónale. La revolución desde los vínculos. Madrid, España: Editorial La Oveja Roja.
  2. Taormino, Tristan. (2015) Opening up. Una guía para crear y mantener relaciones abiertas. España: Editorial Melusina.

2 comentarios

  1. hola, me gustaría saber un poco que normas por ejemplo son útiles si quieres mantener una exclusividad romántica, pero no tanto afectiva en el plano amistad.

    gracias

    • Hola Laura.

      No hay una solución aplicable a todo el mundo. Lo mejor es que busques las normas que te funcionan a ti y a tus relaciones. ¿Cómo encontrarlas?

      Lo primero es sentarte a definir dónde están los límites de lo que para ti significa relación romántica y relación afectiva. En ese proceso es importante que pongas líneas claras a través de comportamientos concretos que para ti son claramente románticos y también definas qué los diferencia de los afectivos y viceversa. Una vez tengas estas definiciones el siguiente paso es compartirlo con la persona (o personas) con la que mantengas tu relación. Es muy útil comparar las definiciones de cada una porque aquí puede que ya surjan incongruencias entre las definiciones. Por eso el primer paso es aclarar que estáis hablando de lo mismo, porque es fácil perderse en las palabras. Si este proceso lo realizáis de forma satisfactoria ya os habréis ahorrado la mitad de los problemas de comunicación por haber definido bien a qué os referíais al hablar.

      A partir de aquí podrías usar varios caminos. Realizar un contrato por escrito también puede ayudar a clarificar cuáles son tus necesidades tanto personales como relacionales. Pero la esencia del proceso es la misma siempre. Piensa que tienes que ir descubriendo tus necesidades a partir del ensayo y error. Puede que haya algunas cosas que ya sepas que quieres o que no quieres en una relación. Redáctalo en una lista para que quede todo claro. Y si hay cosas que no sabes si quieres puedes hacer periodos de prueba con tus relaciones en los que vas tanteando cómo estás más a gusto. Es casi imposible acertar a la primera todas las normas que te harán feliz en tus relaciones. Considera que es un proceso de autoconocimiento tuyo y de las personas a las que quieres. Ten paciencia y disfruta del proceso de aprendizaje, no le tengas miedo a equivocarte.

      Espero haberte ayudado, un saludo.

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