Cómo mejorar tu relación de pareja

¿Qué técnicas puedes usar para mejorar tu relación de pareja? Si tienes interés en mejorar la calidad de tu relación en este artículo vamos a ver algunos juegos o enfoques que pueden ayudarte. Puedes usar la técnica que más te guste o usar varias, no son incompatibles entre ellas.

Todas las técnicas se basan en un principio básico. Las parejas que se critican y dicen cosas negativas constantemente tienden a durar poco. En cambio las parejas que se valoran y hacen comentarios positivos sienten su vínculo más reforzado. Estas técnicas nos pueden ayudar a construir un diálogo emocional más sano con nuestra pareja.2

Caja de los deseos

Puede que nuestra pareja funcione bien y aún así queramos dar, de forma ocasional, alguna sorpresa. O, por el contrario, que la comunicación esté deteriorada y necesitemos un apoyo externo para decir lo que necesitamos. En ambos casos esta técnica puede sernos de ayuda.

Consiste en anotar en papelitos cosas que nos gustaría que nuestra pareja hiciese por nosotros y que nuestra pareja haga lo mismo. Luego se meten esos papelitos en un cuenco, cajita o lo que queráis. De tal forma que cuando queramos dar un gusto a nuestra pareja podemos ir a la caja y coger un papel. Es una forma interesante y divertida de mejorar nuestra relación. Para distinguir de quién son los papelitos podéis usar papeles de varios colores.2

Por ejemplo: «Me gustaría que me des un masaje», «Me gustaría que me cocines una cena rica y original», «Me gustaría que sacases un momento para estar juntos sin hacer nada», «Me gustaría que me des un beso robado», etc.

Cualquier formato puede servirnos para realizar esta técnica.

Ojo, hay excepciones. No pidáis cosas que sabéis que resultan desagradables a vuestra pareja. Por ejemplo, si nuestra pareja ya nos ha dicho en una ocasión anterior que no soporta fregar los platos no le pongamos una nota que sea «Quiero que friegues los platos». Tampoco cosas que sepáis que van contra sus principios o que le van a hacer sentir emociones desagradables. Por ejemplo: «Quiero que dejes de ver a tus amigos» o «Quiero que dejes de usar la moto».

Pilla a tu pareja haciendo algo agradable y díselo

Algunas parejas dejan de decirse cosas bonitas al caer en la monotonía o se acostumbran a decirse cosas desagradables. Esta técnica busca cambiar esas actitudes generando un ambiente emocional agradable. Así conseguimos que nuestra pareja sea consciente de todo lo que hace por nosotros.2

Para realizar esta técnica solo tenemos que pillar «por sorpresa» a nuestra pareja haciendo algo que nos gusta y decírselo. Es importante que la actitud que transmitimos sea algo así como que hemos pillado a nuestra pareja con las manos en la masa. Os lo podéis tomar como un juego.

Pero ojo, con algunos matices. Imagina que llegas a casa con cansancio acumulado y tu pareja está cocinando la cena para ti. No vale decir: Anda, mira quién se ha dignado hoy a hacer algo por mí. Eso sería un mensaje pasivo-agresivo. Y a nadie le gusta que le hablen en ese tono, nos pone a la defensiva y no facilita el diálogo.1

Si en su lugar decimos: Hola cariño, qué bien que estés preparando la cena, muchas gracias. Me alegra mucho que me dediques ese tiempo. En este ejemplo estamos hablando desde la asertividad. Mucho más adecuado para informar a nuestra pareja de que lo que está haciendo nos gusta y generar una buena atmósfera.

En lugar de criticar centrémonos en validar.

Como vemos en este ejemplo es importante dar las gracias por la conducta que nos agrada explícitamente. También es importante centrarse solo en lo positivo, sin aludir al futuro o al pasado relativos a esa conducta. No valdría decir: Qué bien que hoy cocinas, no como ayer que no hiciste nada. Con ese mensaje (también pasivo-agresivo) no estamos validando su conducta.2

Finalmente ten cuidado con cómo das las gracias. Decir una frase que formalmente es agradable pero con un tono de retintín en la voz tampoco sirve. Nuestro lenguaje verbal, paraverbal y no verbal tienen que estar alineados y ser todos agradables. Ante la duda puede acompañar de un gesto (un abrazo, una caricia o un beso) tu agradecimiento.2

Con esta técnica favoreceremos que nuestra pareja entienda lo que nos gusta y con nuestro agradecimiento expresaremos cada vez menos comentarios negativos.

Día del amor

En está técnica también buscamos restaurar un ambiente agradable en nuestra relación. Consiste en que un día a la semana hagamos cosas que sabemos que a nuestra pareja le gustan. A ese día le llamaremos el «Día del amor» pero no avisaremos de cuándo va a ser. Simplemente haremos todas las cosas agradables que podamos para nuestra pareja y nos fijaremos en cómo nuestra actitud repercute sobre nuestra pareja a lo largo del día.2

Cuando el día esté cerca de terminar es recomendable agradecer a la otra parte que haya hecho esas cosas por nosotros. Aprovechad ese momento para construir un ambiente seguro en el que expresar lo que sentís. Podemos hablar sobre cómo nos sentimos cuando damos cariño a nuestra pareja o lo recibimos al hacer esas conductas.

En caso de que durante la realización de esta técnica surjan problemas podemos empezar por tener paciencia, mantenernos con una actitud afable e intentar seguir con la técnica. Si consideramos que podemos tratar esos problemas desde la amabilidad y el respeto mutuo podemos sacarlos poco a poco. Si aún así se mantienen los problemas sería interesante pedir ayuda profesional.

Por ejemplo, Juan se levanta temprano para hacer un desayuno especial a Claudia. Luego la invita a dar un paseo por centro de la ciudad y a ver un espectáculo. Pero al llegar a la obra Claudia exclama: Esta obra parece muy cutre. Juan decide llamar a su paciencia y seguir con el día del amor. Aunque el comentario no le ha gustado. Cuando la obra termina comen por el centro y Claudia vuelve a criticar el restaurante. Al llegar a casa Juan decide sacar el tema de por qué Claudia está criticando los planes de hoy. Claudia comparte sus inquietud con Juan. Resulta que hoy se ha levantado con especial dolor en la espalda y estaba molesta por tener que andar tanto. Acuerdan que la próxima vez que pase Claudia le dirá a Juan que prefiere quedarse en casa.

Pareja feliz tras aplicar el día del amor durante los últimos meses.

Si realizamos esta técnica correctamente deberíamos notar un aumento de nuestras buenas conductas hacia nuestra pareja y viceversa.

En el caso de que no se os ocurra qué es lo que le gusta a vuestra pareja puede que sea mejor empezar por otra técnica. Por ejemplo con «La caja de los deseos». Cuando sepamos qué hace feliz a nuestra pareja podemos pasar a implementar el Día del amor.

Contratos y compromisos de gratificación

Y cerramos con la técnica más delicada de todas. Consiste en realizar contratos escritos de conductas que nos gustaría que nuestra pareja realizase. Nuestra pareja tendrá que aceptar o rechazar el contrato, pudiendo renegociarse los términos si hace falta antes de firmarlos. Por ejemplo: Me gustaría que te comprometas a limpiar la casa una vez por semana.2

Luego añadimos lo que nos comprometemos a hacer en agradecimiento a que nuestra pareja realice esa conducta. Si lo consideramos oportuno también podemos incluir cómo nos sentaría que no realice la conducta. Pero ten mucho cuidado con esto. No uses los contratos como un pretexto para manipular a tu pareja a través de esta técnica.2

Siguiendo el ejemplo podríamos añadir: Si decides comprometerte con esta tarea y la cumples yo me comprometo a invitarte semanalmente al cine y vemos la peli que quieras. Si no lo cumples tendré que hacerlo yo y me sentará mal pensar que no colaboras con las tareas del hogar.

Podéis escribir tanto a solas como en compañía de vuestra pareja.

También es importante especificar los aspectos formales del contrato. Si tiene una fecha de inicio y final concretos es mejor que dejarlo sin especificar. Por ejemplo: Desde la emisión de este contrato hasta dentro de tres meses. Si van a darse revisiones periódicas hay que decir cuáles serán los criterios. Por ejemplo: Comprobaré que el suelo de la casa esté limpio los domingos.2

Si en el contrato participan más personas también hay que especificarlo y describir cómo sus actos pueden repercutir en nuestro contrato. Por ejemplo: Si el perro entra sucio después de que hayas limpiado y lo mancha todo tendré en cuenta que no es culpa tuya que la casa esté sucia de nuevo.

Si tienes cualquier duda sobre las técnicas puedes hacerlas en los comentarios. Y si estás pensando en recibir terapia de pareja puedes contactar conmigo aquí.

Bibliografía

  1. Hall, Janet. (2012) Soluciones para una vida sexual sana. Maneras sencillas de abordar y resolver los problemas sexuales cotidianos. Bilbao, España: Editorial Desclée de Brouwer.
  2. Labrador, F.J. (2015). Intervención psicológica en terapia de pareja: Evaluación y tratamiento. Madrid, España: Pirámide.

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