Contrato de pareja

El contrato de pareja es una herramienta que puede ayudarnos a mejorar nuestra relación. Es especialmente útil cuando sintamos que hay temas que nos gustaría negociar o aclarar. Consiste en redactar nuestras necesidades y acordar con nuestra pareja cómo vamos a afrontarlas. Lo importante no es que queden por escrito, el contrato es solo un pretexto para hablar sobre nuestras necesidades, pero de forma estructurada.

No debe entenderse como un contrato legal al uso. La función del contrato de pareja es poder negociar cómo queremos relacionarnos. Si os decidís a realizar este ejercicio tenéis que tener claro que el objetivo no es imponer vuestras necesidades, sino negociarlas. Si lo que buscáis es poder «llevar la razón» en una discusión con vuestra pareja acudid a un profesional. Esta técnica requiere que mostremos nuestras vulnerabilidades y necesidades con nuestras parejas y algunas personas pueden encontrar dificultades al hacerlo.2

En este sentido es importante tener en cuenta las situaciones de desigualdad. Si nuestra pareja se siente poco útil en las tareas del hogar, por ejemplo, y negociamos cosas sobre la gestión de la limpieza en casa tenemos que tener en cuenta que esas emociones pueden interferir en el proceso de llegar a acuerdos. Puede que nuestra pareja necesite validación en ciertos temas o especial tacto antes de ponernos a negociar. De igual forma que puede que lo necesites tú. Tengámoslo en cuenta.

Preparando la conversación

El momento de hablar sobre nuestra relación puede ser emocionalmente delicado. No es conveniente hablar de estos temas si se está cansado o con sueño, ya que en estos estados nuestra respuesta emocional se ve alterada. Lo mejor es acordar un momento de la semana donde nuestra pareja tenga tiempo para hablar con calma. También es importante el lugar, que debe sentirse seguro, privado e invitar a hablar.

Lo primero que tenemos que hacer es tener claro qué queremos nosotros mismos antes de tener esta charla. Puede que esto os resulte difícil si no sabéis lo que sentís o lo que esperáis de vuestra relación. En esos casos puede seros de ayuda empezar por lo poco que sí que tengáis claro y partir desde ahí.

Por ejemplo: No sé cómo quiero expresar mi sexualidad contigo, pero sí sé que quiero tenerte en mi vida de una forma o de otra. En este ejemplo ya tenemos algo desde lo que construir. Queremos compartir la vida juntos. El siguiente paso podría ser ponerse a definir cómo queremos compartirla.

Lector pensando cómo pedir a su pareja que le deje poner sus figurillas de anime en el salón.

Ten en cuenta que estas conversaciones pueden durar varios días. Lo mejor es empezar por los temas más urgentes y dejar los secundarios para el final. Cuando llevéis un rato hablando si notáis cansancio haced una pausa. Si pensáis que es mejor cerrar el tema por hoy recapitulad los puntos que habéis acordado como cierre. Así tendréis un resumen del trabajo realizado y aunque acabéis con cansancio percibiréis los frutos del proceso.

Para prevenir hacer daño por falta de tacto al hablar en esta conversación lo mejor es usar la asertividad. Así expresaremos lo que sentimos sin presionar para que se cumplan nuestras necesidades. Los mensajes yo u otras de las técnicas de comunicación que tenemos en la web pueden serviros en este sentido. Pero resumiéndolo mucho tienes que expresar tu problema de forma descriptiva, decir cómo eso te afecta emocionalmente y pensar en una propuesta para mejorarlo. Os dejo una pequeña guía en el pdf de más abajo.1

Temas a tratar

Vamos a ver cuáles son los principales temas que generan conflictos en las relaciones. Como cada pareja es un mundo y puede encontrar soluciones muy personales voy a dejarte algunas de las preguntas que considero más importante plantearse en una relación:

  1. Familia. ¿Quiero que mi pareja se relacione con mi familia? ¿Quiero relacionarme con la familia de mi pareja? ¿Con quién pasamos los eventos festivos? ¿Cómo me posicionaré con mi familia y pareja si se llevan mal o surge algún conflicto?
  2. Amigos. ¿Quiero que mi pareja forme parte de mi círculo de amigos? ¿Cuánto tiempo quiero compartir con mis amigos con o sin la presencia de mi pareja? ¿Quiero hacer nuevas amistades con o sin su presencia?
  3. Hijos. ¿Deseo tener hijos con mi pareja en un futuro? ¿Si no pueden ser biológicos me planteo adoptar? ¿En qué valores querría educar a mis hijos? Si ya traigo hijos de una anterior relación, ¿cómo querría que mi pareja se relacione con ellos?
  4. Propiedades. ¿Quiero compartir con mi pareja mis propiedades? ¿O prefiero la independencia? ¿Cómo gestionamos el mantenimiento y la limpieza del hogar si es que lo compartimos? ¿Puedo invitar a quien quiera a casa sin avisar o debe negociarse antes? ¿Cómo elegimos la decoración o la disposición del hogar?
  5. Dinero. ¿Cómo vamos a gestionar el dinero? ¿Cada uno paga sus cosas por separado y algunas cosas las pagamos a partes iguales? ¿Nos planteamos que alguno de los miembros de la relación se mantenga de los ingresos del otro? ¿Puede sernos útil tener una hucha común? ¿Si uno de los miembros gana más dinero que el resto cómo puede afectar a la relación?
  6. Ocio. ¿Quiero tener momentos de independencia en lo que desarrollar mis inquietudes de ocio? ¿O mi pareja debe compartir parte o la totalidad de mis intereses? ¿Quiero mantener algo de tiempo a solas para poder desarrollar mis aficiones sin la presencia de mi pareja?
  7. Compromiso sexual. ¿Quiero tener exclusividad sexual con mi pareja o podemos tener sexo con terceras personas? ¿Quiero que mi pareja pueda practicar conmigo cualquier conducta sexual o hay alguna que no? ¿Cómo vamos a tratar el tema de las enfermedades de transmisión sexual o el posible control del embarazo? Si mi pareja va a tener cierta libertad para tener relaciones sexuales con terceras personas ¿cuáles quiero que sean las condiciones?
  8. Comunicación. ¿Cuáles son tus necesidades a la hora de comunicarte? ¿Tienes un buen equilibrio entre humor y seriedad cuando la situación lo requiere? ¿Sientes que te expresas bien con tu pareja? ¿Te gustaría que tu pareja te hablase con más respeto? ¿Tenéis un momento a la semana para hablar de vuestros problemas?
  9. Obligaciones. ¿Quieres pedir a tu pareja que se comprometa con alguna obligación? ¿Te gustaría que limpiase más o ayudase en algo en casa? ¿Quieres más libertad en algún punto de tu relación?

Ejemplo de contrato

Ahora vamos a ver cómo podría elaborarse un contrato paso a paso a través de un par de ejemplos.

Julia y Jaime

Julia y Jaime mantienen una relación de pareja desde hace cinco años. En algunas ocasiones muy concretas Julia se ha sentido incómoda por el trato que recibe de Jaime. Como es algo puntual y en general se siente bien con la relación decide tratar con Jaime el problema y ver qué se puede hacer. Julia le dice que le molesta cuando estando en público Jaime pone la mano sobre el interior de sus muslos. Para ella esta zona es especialmente erógena y no le gusta que le toque ahí si hay más personas cerca.

Confiemos en expresar nuestras necesidades a nuestra pareja.

Jaime pregunta, para entender mejor el problema, si le molesta también que le toque esa zona cuando están en privado. Julia responde que en la intimidad no tiene ningún problema con Jaime y que disfruta del sexo con él. Aclarado el foco del conflicto Julia le pide a Jaime que cuando estén en público no toque sus partes erógenas. Especifica cuales son y Jaime está conforme. No escriben en ningún lugar lo hablado al considerar, ambos, que han quedado claras las condiciones del acuerdo al que acaban de llegar y no hay conflictos.

Sara y Bea

Sara es una persona muy organizada que necesita tener las cosas planificadas en su vida para estar a gusto. Para organizar con qué familia van a pasar las navidades expresa sus inquietudes a su pareja, Bea. A Bea no le preocupa especialmente con quién estar en navidad pero si que consideraría injusto ver solo a una de las dos familias. Negociando llegan al acuerdo de partir las navidades en dos mitades entre cada familia. Así satisfacen la necesidad de Bea. Y organizan la agenda de las próximas navidades aunque queden meses para que llegue. Satisfaciendo así a Sara.

La comunicación y la negociación forman parte de interacciones responsables emocionalmente.

Además, como a Sara le da tranquilidad dejar este pacto por escrito usan el modelo de contrato de pareja que hay más abajo para redactarlo y que luego no se le olvide a ninguna de las dos. Bea aprovecha para decirle a Sara que la próxima semana le gustaría hablar sobre otros temas con calma. Ambas acuerdan un momento en el continuar con las conversaciones de forma cómoda.

Modelo de contrato

Os dejo un pdf que podéis imprimir que puede serviros como base para elaborar vuestro contrato de pareja. Pero no dudéis en incluir todo lo que sintáis que es importante para vuestra relación. Podéis empezar por redactar las principales necesidades que os gustaría negociar e ir llegando a acuerdos poco a poco, de uno en uno.

Si os queda cualquier duda sobre cómo negociar con vuestra pareja o cómo tratar cualquier tema en vuestra relación podéis dejarla en los comentarios. Si estáis pensando en asistir a terapia de pareja con un psicólogo podéis contactar conmigo aquí.

Bibliografía

  1. Matás Castillo, Mercedes. (2017) El universo del lenguaje en la mediación. Cerebro para hablar, corazón para escuchar. España: Editorial Círculo Rojo.
  2. Taormino, Tristan. (2015) Opening up. Una guía para crear y mantener relaciones abiertas. España: Editorial Melusina.

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