Estrés, principios básicos

¿Qué es el estrés?

El origen del término viene de la física. En esta ciencia el estrés es la tensión a la que un cuerpo se ve sometido cuando una fuerza externa le es aplicada. En psicología se modifica esta definición levemente, el DSM-5 lo define como: «El patrón de respuestas específicas y no específicas que una persona experimenta ante los estímulos que perturban su equilibrio y que retan o exceden su capacidad de hacerles frente«.1

De esta definición lo interesante es que nos quedemos con la idea de que hay un equilibrio (homeostasis) en el que nos encontramos cómodos. Todo lo que nos aleje de ese equilibrio nos estresará, aunque sea levemente. Uno de nuestros instintos más primarios será intentar volver a ese punto de equilibrio. Cuando no somos capaces de regresar por nuestros propios medios es cuando las sensaciones de estrés pueden empezar a volverse problemáticas.3

Por ejemplo, supongamos que empiezo a tener ganas de orinar. Esto sería un agente estresor. Decido ir al baño y orinar, conducta que me hace recuperar mi equilibrio de comodidad previo en el que no siento ninguna sensación desagradable (aunque sea tan simple como las ganas de orinar).

¿Sentir estrés es bueno o malo?

En general nos preocupamos por el estrés cuando ya se ha vuelto un problema. Pero la sensación de estrés está constantemente ayudándonos a sobrevivir. Es la sensación de estrés lo que muchas veces nos motiva a cumplir nuestras necesidades básicas, que nos mantienen sanos y con vida. Cuando el estrés nos ayuda lo llamamos eustrés.

Se ha estudiado que tanto un nivel extremadamente bajo de estrés es malo como un nivel extremadamente alto. En situaciones en las que tenemos que desempeñar alguna tarea tener un poco de estrés mejora nuestro desempeño. Imaginad que, por ejemplo, os diese completamente igual ir a trabajar. Posiblemente os quedaríais en la cama sin hacer nada, dormitando, como en un estado depresivo. El estrés por perder el trabajo os hace tener un motivación para empezar el día.2

Un mínimo de estrés nos ayuda a iniciar tareas cotidianas con motivación.

De la misma forma un exceso en nuestros niveles de estrés de forma prolongada puede perjudicar nuestra salud de muchas formas y es indicado atender a sus síntomas. Estaremos hablando de distrés.

¿Qué genera el estrés?

Cuando nuestro cerebro interpreta que está bajo una situación amenazante en cualquier sentido se desencadena una respuesta al estrés de forma natural. Se liberarán al torrente sanguíneo una serie de hormonas que serán las que producirán los cambios que identificamos en nuestro cuerpo. Estas hormonas puede que os suenen son principalmente: la adrenalina, la noradrenalina y el cortisol.2

Estas hormonas van a tener efectos sobre nuestro cuerpo y sobre nuestra mente. Ambos efectos estarán orientados a hacernos sobrevivir. Lo que pasa es que en la sociedad moderna muchas veces se activan sin sernos realmente de ayuda para los estresores más modernos. Piensa que estos sistemas llevan evolucionando en el ser humano decenas de miles de años.

Físicamente la sangre va a desviarse de los órganos internos a la musculatura de los miembros superiores e inferiores. Esta respuesta pretende prepararnos para correr o luchar de forma más eficaz, al tener más sangre a nuestra disposición. El problema es que la saca de otros procesos, como la digestión, los cuales se verán frenados hasta que la respuesta al estrés termine.

Mentalmente ocurrirá un proceso similar. El cerebro bloqueará todos los procesos mentales que no sean urgentes y destinará toda esa energía al problema central que ha generado el estrés. Con esto pretende que tengamos más capacidad de procesamiento para poder resolverlo. Por esto a veces sentimos que tenemos muy poca atención o concentración cuando tenemos estrés.

¿Cómo sé si estoy bajo mucho estrés?

Cuando nuestro contexto sea excesivamente estresante o no estemos gestionando bien nuestro niveles de estrés es normal que aparezcan síntomas físicos o mentales desagradables. Estos síntomas tendrán una relación estrecha con los procesos hormonales que acabamos de ver. Algunos de los más típicos son:1

  • Problemas en la digestión (estreñimiento o diarrea)
  • Tensión muscular
  • Sensación de fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Falta de concentración
  • Falta de memoria
  • Caída de pelo
  • Alteración del peso corporal (aumento o disminución)
  • Aumento del consumo de drogas
  • Alteraciones en el sueño (dificultad para conciliarlo, mantenerlo o sentir descansados)
  • Problemas sexuales (pérdida de deseo o disfunciones)
  • Alteraciones hormonales (menstruación adelantada o retrasada)
  • Alteraciones cardiovasculares
  • Temblores
  • Hiperventilación

Cada persona manifiesta el estrés de una forma diferente. Si en general alguno o varios de estos síntomas duran varias semanas podemos empezar a preocuparnos. Lo interesante será estudiar de dónde está viniendo el estrés que sentimos para entonces hacer un plan que nos ayude a reducirlo o a controlar la fuente cuando nos sea posible.

Os dejo un vídeo en el que podéis comprender mejor cómo funciona el estrés en vuestro cuerpo y vuestra mente. Si os quedan dudas sobre este tema o estáis pensando en contactar con un psicólogo para tratar algún problema relacionado podéis contactarme por aquí.

Bibliografía

  1. American Psychiatric Association. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5. Quinta edición. Madrid, España: Editorial Médica Panamericana.
  2. Carlson, Neil R. (2010). Fisiología de la conducta. Octava edición. Madrid, España: Pearson Educación.
  3. Martínez-Sánchez, Francisco; Palmero, Francisco. (2008). Motivación y emoción. Madrid, España: McGraw-Hill.

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