Mitos sobre el alcohol

Hoy vamos a desmentir uno de los mitos más extendidos sobre el alcohol. Como es la droga más consumida en España4 quiero dedicarle una serie de artículos. Y es que en las últimas décadas la comunidad científica ha cambiado su opinión sobre el alcohol, a veces diciendo cosas contradictorias. Por eso puede ser bueno actualizarnos un poco en este sentido.

Como este tema es un poco técnico he hecho todo lo posible para que podáis entender la parte de bioquímica sin tener conocimientos previos sobre el tema.

¿Una copita no hace daño a nadie?

Existe el mito de que tomar pequeñas cantidades de alcohol no es perjudicial para la salud. Esto es falso. Cualquier cantidad de alcohol, por pequeña que sea, afecta a la salud de las células con las que entra en contacto. Y para que este mito deje de propagarse os he traído la explicación biológica de por qué es falso. Vamos a empezar por entender dónde actúa el alcohol dentro de nuestro cuerpo.

Todas las células de nuestro cuerpo están delimitadas y protegidas por la membrana celular. Si la membrana funciona de forma correcta las células mantendrán la cantidad de agua, nutrientes, hormonas, etc. que necesitan para mantenerse en funcionamiento. Diremos entonces que nuestras células están sanas.1

Partes de una célula sana.

Si en cambio la membrana celular funcionan mal, porque ha envejecido o se ha dañado por algún agente externo, nuestro propio organismo identifica estos defectos y destruye a la célula. Este proceso se conoce como apoptosis celular. Gracias a la apoptosis nuestro cuerpo deja el espacio libre para una nueva célula sana que ocupará el lugar de la célula que funcionaba mal.1

Células y alcohol

Pasamos a la parte que nos interesa. ¿Cómo afecta el alcohol a nuestras células? Pues principalmente afecta a la membrana. Vamos a olvidarnos por el momento del resto de la célula y sus funciones y concentrarnos solo en la función de barrera de la membrana.

En la siguiente imagen tenemos una simulación de un pequeño trocito de membrana celular, cortada para que podamos ver el interior, su sección. Las partes rojas son las cabezas hidrofílicas. Hidrofílico quiere decir que tiene «afinidad por el agua» de forma que esas partes de la membrana son las que suelen estar orientadas hacia el interior y el exterior de la célula (que es donde suele haber agua). Las partes turquesa en cambio son hidrofóbicas, repelen el agua. De esta forma la membrana celular es capaz de separar el agua que hay fuera y dentro de la célula mientras que deja una especie de muro en medio.2

Membrana celular normal (arriba) membrana celular con alcohol (abajo). Extraído de Gurtovenko (2009)

Ahora vamos a añadir alcohol (en amarillo) a nuestro modelo informático. Como vemos en la imagen el alcohol tiene la capacidad de penetrar la membrana. Se «salta» la barrera que ofrece la membrana y se adhiere tanto a las partes hidrofílicas como hidrofóbicas.

¿Qué sucede después?

Una vez que el alcohol interacciona con la membrana vamos a ver qué sucede unos segundos después. En esta imagen tenemos en blanco y rojo las moléculas de agua que hay tanto dentro de nuestras células como fuera de ellas. En azul y verde están representadas las partes hidrofílicas de la membrana, la capa que recubre la membrana. El espacio negro que hay en medio representa la parte hidrofóbica de la membrana celular, que se muestra transparente en esta imagen para poder ver claramente el efecto del alcohol. Pero imaginaos que la parte negra central es como un muro sólido, igual que la imagen del apartado anterior.

Interacción del alcohol con la membrana celular. Extraído de Gurtovenko (2009)

En el primer cuadrante de la imagen tenemos la membrana celular sana. Se distinguen claramente dos espacios de agua separados por la membrana. En el segundo cuadrante el alcohol ya ha comenzado a alterar la membrana celular y el agua empieza a filtrarse dentro de la misma. Son esos pequeños puntitos que flotan en el centro del espacio negro. También vemos cómo la membrana se empieza a desestabilizar. En los cuadrantes tercero y cuarto el alcohol ya ha afectado a la membrana celular hasta el punto de que ya no se distinguen los espacios y la membrana ya no es capaz de cumplir su función.2

Cuando esto sucede nuestro propio cuerpo identifica que las células ya no pueden seguir funcionando con normalidad y las destruye. Esto les pasa a todas las células con las que el alcohol entra en contacto. Por eso consumir alcohol estresa muchísimo a nuestro organismo, ya que le fuerza a tener que matar y regenerar las células antes de su ciclo normal de vida. Contribuye así al envejecimiento prematuro del cuerpo y es uno de los motivos que favorecen el desarrollo del cáncer.3

Pero eso luego lo echamos ¿no?

Y es que todavía hay más. Estos son los efectos directos del alcohol. Pero es que cuando el alcohol empieza a ser metabolizado por nuestro cuerpo produce acetaldehido. Está molécula es todavía más destructiva que su predecesora. Tiene la capacidad de romper nuestras cadenas de ADN las cuales quedan dañadas o, en ocasiones, se vuelven a conectar pero de forma desorganizada, lo que puede dar lugar a células cancerígenas. Este es el principal motivo por el que beber alcohol produce cáncer, junto con el expresado en párrafos anteriores.5

Ahora ya sabéis por qué el alcohol se usa como desinfectante. Es una sustancia ideal para destruir tanto a las células como su capacidad de reparación.

Puede que ahora te estés preguntando dónde se dan estos efectos dentro de tu cuerpo. Sabemos que alcohol afecta a todos los órganos y tejidos por los que pasa: la boca, la lengua, el esófago, la garganta, el hígado, el intestino… Además, si tomamos suficiente alcohol para que llegue a la sangre nuestro propio cuerpo lo distribuye a todas partes. En el cerebro, concretamente, afecta negativamente a la calidad de nuestro sueño, a la memoria a largo plazo, a nuestra capacidad de aprender, nos produce adicción, etc.3

Si tienes problemas con el consumo de alcohol o tras leer el artículo te surge cualquier duda relacionada puedes preguntar en los comentarios. Si estás pensando en pedir ayuda profesional al respecto puedes contactar con nosotros aquí para asistir a terapia psicológica.

Bibliografía

  1. Carlson, Neil R. (2010). Fisiología de la conducta, octava edición. Madrid, España: Pearson Educación S.A.
  2. Gurtovenko, Andrey A.; Anwar, Jamshed. (2009). Interaction of Ethanol with Biological Membranes: The Formation of Nonbilayer Structures within the Membrane Interior and their Significance. Thejournal of physic chemistry, 113 (7). DOI: 10.1021/jp808041z
  3. Lorenzo, Pedro; Ladero, José María; Leza, Juan Carlos; Lizasoain, Ignacio. (2009). Drogodependecias. Madrid, España: Editorial Médica Panamericana S.A.
  4. Observatorio Español de las Drogas y las Toxicomanías. Informe 2015. Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España.
  5. Zhu-ge, Xi; Fu-huan, Chao; Dan-feng, Yang; Yong-mei, Sun; Guan-xian, Li; Hua-shan, Zhang; Wei, Zhang; Yu-hua, Yang; Huan-liang, Liu. (2004). The effects of DNA damage induced by acetaldehyde. Huan Jing ke Xue. 25(3):102-105. PMID: 15327264.

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