Cuando sus hijos llegan a cierta edad muchos padres y madres se preguntan: ¿cómo evito que mis hijos consuman drogas? Y no solamente ellos. Cuidadores, profesionales de la salud o de la enseñanza tienen estas mismas inquietudes. Desde hace décadas las autoridades sanitarias han destinado recursos a campañas de concienciación sin obtener unos resultados muy significativos.
En España el consumo de drogas como el tabaco o el alcohol empieza en torno a los 16 años.6 A estas edades el consumo de drogas es especialmente nocivo para el desarrollo de los menores. En 2018 el 58% de los menores dijo haber consumido alcohol en los últimos treinta días. El 26% de los menores dijo haber consumido tabaco en el último mes. El 19% dijo haber consumo cannabis en los últimos treinta días, lo que nos sitúa como segundo país de mayor consumo de esta droga en menores de Europa, solo superado por Francia5.
Para prevenir el consumo de drogas, ya sea en niños o en adultos, hay que entender por qué se consumen drogas. Ya hemos visto en anteriores artículos por qué nos gustan las drogas o cómo el concepto de adicción puede darse en muchas más cosas además de en las drogas «clásicas». En este artículo vamos a entender cómo las drogas encajan en su contexto social y cómo podemos prevenir su consumo. Vamos a ver los espectaculares resultados que ha conseguido un país en este sentido.
El caso de Islandia
Islandia es un país con cerca de 350.000 habitantes para una superficie de 103.000 km2. Esto hace que sea uno de los países menos densamente poblados del mundo, con solo 3,4 habitantes por km2. A esto se suma a su baja tasa de natalidad de 1,7 hijos, lo que hace que su población decrezca con el paso de los años3. Por todos estos motivos la ciudadanía islandesa es consciente de lo valiosos que son sus futuras generaciones y lo importante que es que crezcan sanas.

Desde principios de 1990 empezó a hacerse evidente para la población islandesa que sus menores consumían drogas desde muy temprana edad. Por aquel entonces ya había informes que comparaban a Islandia con el resto de Europa y no eran nada esperanzadores. Islandia estaba situada como el peor país de Europa en cuanto a lo que consumo de drogas en menores se refiere.
En 1998 el 23% de los menores de edad de entre 15 y 16 años fumaban tabaco. El 42% había consumido alcohol en los últimos 30 días. El 17% había probado el hachís. Todas estas conductas en los menores tenían unas repercusiones dramáticas en su sociedad. El nivel de peleas callejeras y de suicidios entre los menores era alto y el consumo de drogas solía estar implicado. Además, cuando estos menores se volvían adultos era mucho más probable que desarrollasen problemas de salud físicos y mentales relaciones con el consumo de drogas1.
Pausa dramática
Es posible que estés pensando que no pasa nada porque un menor de edad tome algo de alcohol, por ejemplo. Esto puede justificarse porque cuando un adulto consume alcohol no nota sus efectos negativos a no ser que beba varias copas. Pero es que el cerebro de los niños no se comporta igual que el de los adultos.
El cerebro está en desarrollo desde que empieza a formarse como feto, antes de nacer, hasta los 21-24 años (depende de la persona). En torno a los 16-18 años justamente empiezan a formarse las conexiones de las redes ejecutivas. Las redes ejecutivas son las que nos permiten tomar decisiones sensatas, elaborar planes a largo plazo o ser capaces de mantener la atención entre otras cosas. Pues resulta que para que estas redes funcionen correctamente durante nuestra vida adulta deben conectarse con el resto de áreas del cerebro.2
Para que podamos visualizarlo imaginad que nuestro cerebro es una maceta y plantamos varias semillas al nacer. Algunas de esas semillas germinan rápidamente pero otras tardan 18 años en germinar. Si justo cuando están germinando echamos ácido a la maceta las plantas que ya han nacido sufrirán daños pero podrán sobrevivir y mantener sus funciones más o menos. Con las que acaban de germinar, en cambio, sufrirán un golpe en una etapa tan temprana de su desarrollo que no podrán crecer. Morirán antes de haber tenido la oportunidad de desarrollarse.
De forma análoga si una persona consume alcohol antes de los 21 años no notará daños en las áreas que ya funcionaban. Pero sí que destruirá la posibilidad de que sus redes ejecutivas se desarrollen. Por eso las autoridades sanitarias insisten tantísimo en que los menores de edad no consuman nada de alcohol. Simplemente quieren evitar que cuando lleguen a adultos estén «lobotomizados«.
Conociendo su situación
Fue así como la sociedad islandesa se movilizó para que cambiase la situación. Comenzaron a trabajar en conjunto las familias, centros educativos, centros sanitarios, políticos y científicos para elaborar medidas que pudiesen prevenir de forma efectiva el consumo de drogas en los menores. Una de sus primeras medidas fue la realización de encuestas tanto a padres como a menores para comprender la situación. Los investigadores querían comprender por qué los menores recurrían a las drogas y cómo lo hacían.
En estos informes se preguntaba por la situación escolar, familiar, autoestima, religiosidad, vecindarios, si se sentían queridos, si tenían amigos y un largo etc. Las conclusiones a las que llegaron analizando las encuestas era que había una serie de factores de protección que reducían el riesgo de consumo de drogas en los menores.
Los principales predictores que protegían del consumo eran tres:
- Que los menores se sintieran bien dentro de su núcleo familiar.
- Si se sentían integrados con su grupo de amigos.
- Si tenían acceso a ocio sano, supervisado por adultos.
¿Qué medidas tomó Islandia?
Con el fin de mejorar todas estas variables el gobierno tomó una serie de medidas, algunas bastante drásticas. La primera consistió en la creación de un cheque regalo de 500€ anuales para todos los menores de edad, independientemente del nivel de ingresos familiar. Este cheque solo podía usarse en lugares que se considerasen de ocio sano. Por ejemplo: actividades deportivas, asistir a clases de dibujo o pintura, artes escénicas, practicar un instrumento musical y actividades similares. Con esta medida se intentaba que los menores desarrollasen nuevos intereses y tuviesen acceso a nuevas formas de ocio sin drogas de por medio.

Otra medida bastante radical fue la implantación de un toque de queda. Los menores de 12 años tenían que estar en casa a las ocho de la tarde y los menores de 16 a las diez de la tarde. Con esta medida se conseguían dos objetivos a la vez. Por un lado se impedía el tipo de ocio nocturno que implicaba consumir drogas en la calle. Por otro lado esas horas que ahora los menores pasaban en casa las pasaban con la familia, de forma que se pretendía fortalecer los lazos y el ocio familiar.
Además los padres se implicaron mucho en estas medidas. Desde los colegios e institutos se impartían charlas a las que los padres podían asistir para comprender mejor la situación de sus hijos. Guiados por expertos recibían asesoramiento sobre cómo interaccionar de forma sana con sus hijos, cómo apoyarles con sus problemas y validarles emocionalmente. Todo esto culminó con la creación de patrullas de padres que vigilaban las zonas habituales de consumo de drogas de sus hijos para impedir que se mantuviese esa conducta.
Los esperanzadores resultados
La implantación de estas medidas durante años pronto empezó a dar sus frutos. En 2017 el consumo de tabaco en población de entre 15 y 16 años había bajado a solo el 3%. Solo el 5% de los menores había consumido alcohol y solo el 2% había probado el hachís. Podemos hablar de los mejores cambios registrados en la reducción de consumo de drogas de la historia.
El ejemplo de Islandia nos ha enseñado que es posible reducir considerablemente el consumo de drogas en menores. Además nos ha mostrado que ese camino pasa por trabajar de forma comunitaria, organizando a las familias del barrio y trayendo el problema a la esfera política. En definitiva, parece que el consumo de drogas es un problema social y como tal debemos trabajar todos juntos por solucionarlo.
¿Qué podemos hacer para mejorar?
Si tras leer este artículo te preguntas que puedes hacer para mejorar la situación de tus hijos puedes empezar por los siguientes consejos:
- Informa de este tema en la próxima reunión del AMPA del colegio o instituto de tus hijos. El primer paso para actuar es ser consciente de que existe un problema. Puedes empezar por llevarles este mismo artículo o usar el informe de consumo de drogas en Enseñanza Secundaria que realiza el Instituto Nacional de Estadística (ESTUDES).
- Coordínate con el resto de padres y madres. Haced grupos de WhatsApp para saber si vuestros hijos están bajo supervisión de un adulto o si han aprovechado alguna situación para escabullirse.
- Habla con tus hijos. Intenta ser una figura de apoyo para ellos. Escucha sus problemas y siente interés por lo que te cuentan. Valida sus emociones y procura no juzgarles negativamente. La adolescencia es la edad en la que las personas tenemos que aprender a equivocarnos, sé tolerante con sus errores.
- Comparte tiempo de calidad con tus hijos. No basta con decirle a nuestros hijos que estén en casa a las diez de la noche si luego no compartimos tiempo con ellos. Busca alguna actividad que podáis compartir y que ambos disfrutéis para construir una relación sana y atractiva para tus hijos. Que no vean como un castigo quedarse en casa.
- Demanda a las organizaciones políticas o instituciones que se movilicen. Cualquier medida que pueda tomarse será más efectiva si conseguís que se aplique a todo vuestro colegio, instituto o barrio. Informaos en vuestro ayuntamiento sobre qué recursos tenéis a vuestro alcance.
Si aún así tienes alguna duda y te gustaría recibir asesoramiento psicológico a este respecto puedes contactar conmigo aquí.
Bibliografía
- Arnarsson, A.; Kristofersson, G.K. and Bjarnason, T. (2018). Adolescent alcohol and cannabis use in Iceland 1995–2015. Drug Alcohol Rev., 37: S49-S57. https://doi.org/10.1111/dar.12587
- Berger, K. S. (2011). Psicología del Desarrollo. Infancia y Adolescencia. 7ª Edición. Madrid, España: Editorial Médica Panamericana S.A.
- Islandia. Recuperado el 23 de junio de 2021. En Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/Islandia
- Milkman, H.B. and Jonsson, G.K. (2019). Perspective — Iceland Succeeds at Preventing Teenage Substance Use, Future Governments (Actions and Insights – Middle East North Africa, Vol. 7), Emerald Publishing Limited, Bingley, pp. 315-324. https://doi.org/10.1108/S2048-757620190000007017
- Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías. (2020). Informe Europeo sobre Drogas.
- Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones. (2020). Encuesta sobre uso de drogas en enseñanza secundaria en España. (ESTUDES). España, Instituto Nacional de Estadística.

